lunes, 31 de enero de 2011

De Poblenou a Nova Gràcia...

... pasando por la Nova Icària.

El viernes pasado, entre montañas de papeleo y odiseas burocráticas, descubrí que el barrio dentro del distrito de Gràcia donde vivo se llama "Camp de'n Grassot i Nova Gràcia". Nova Gràcia para ser exactos sería mi nuevo (bueno, desde hace ya un año) lugar de residencia.
No me deja de parece curioso que me valla paseando por los Nou/Noves de Barcelona, la verdad.
Poblenovina de toda la vida, estudiante de y centro neurálgico adolescente por excelencia en Nova Icària (sí, esa parte de Poblenou conocida también como Vila Olímpica), trabajando actualmente en esa misma zona, y afincada ahora en la Novà Gràcia (y por nueva quiero decir de hace unos 40 y tantos largos años).

Según comenta la 3w de l'Ajuntament de Barcelona el  Camp d'en Grassot era una zona rural llena de masías,en el extremo del municipio del antiguo municipio de Gràcia, en la zona fronteriza con Barcelona. Algo así supongo, como Poblenou al Clot.
A mediados del siglo IXX empezó a ser urbanizada, y como en la mayoría de zonas que posteriormente fueron agregadas a Barcelona, se conserva parte del tramado original sobre el ordenado Pla Cerdà.


Más arriba del Campo del Grassot, entre las Escorial, Camèlies, Cerdenya y Pi i Margall (por ahí en las inmediaciones de Can Mel·lon), está la zona de Ca l'Alegre de Dalt, que actualmente forma la llamada Nova Gràcia. Es una parte relativamente autónoma del núcleo de la Vila de Gràcia,urbanizada posteriormente y con edificaciones más nuevas (de los años 70 por generalizar). Pero no es solo eso: los vecinos, el ambiente, el tipo de comercios, etc. Todo eso lo separa de las formas del núcleo de la Vila de Gràcia. De hecho el denominador  Nova Gràcia se debe al eje comercial de la zona impulsado bajo ese mismo nombre.

Y se nota la diferencia, de verdad que sí. Es cruzar la calle Escorial y todos tus sentidos notan que estás en una lugar diferente. Dejas atrás el mundo de las calles y las cuadriculas de Cerdà y te introduces en el reino de las plazas. Ya no hay más calle tal esquina cual. Ahora son todo plaza X oY , Torrent tal o cual, arriba o abajo, etc.

Aún así, aunque adore la Vila de Gràcia, aunque agradezca vivir en Nova Gràcia, aunque trabaje y me mueva por Nova Icària, "sóc i seré poblenovina de tot cor".

viernes, 21 de enero de 2011

Geisha 101

Hace dos años, en Setiembre del 2009, cumplí uno de mis sueños: viajar al país del Sol Naciente. Japón no me decepcionó y prácticamente cumplí con todo lo que siempre había querido y había soñado con hacer allí.
Una de esas cosas en la lista de MUST-DO era comprarme un kimono.
La compra del kimono iba acompañada de obviamente de la intención de disfrazarse un día propiamente de Geisha. Para Carnaval del 2010 se probó, pero hacer las cosas apresuradamente y sin los enseres necesarios no suele ser buena idea.

Sin embargo tuve otra oportunidad para el pasado Saló del Manga de l'Hospitalet, y en esta ocasión debo decir que sí, el objetivo fue ampliamente cumplido.
Se puede mejor, y se mejorará; por el momento os dejo con los pasos y los vídeos de ayuda en los que me basé.

Sábado 30 de Octubre de 2010. Aún en pijama con el pelo recogida y la cara ya limpia, lista para empezar.


El primer paso es aplicar una buena crema hidratante, en me caso concreto yo usé mi crema de siempre, una Avene sebo reguladora oil-free.

Una vez el rostro ya  hidratado me apliqué un correcto de ojeras y manchas donde creí que fuera necesario (párpados, ojos, nariz, etc).

Seguidamente, pasé a aplicar la base de maquillaje. Idealmente se  de mi propio  tono de piel o más claro. En este caso usé una tubo Max Factor en crema de tono natural claro.





El siguiente paso era poner el maquillaje blanco típico de la Geishas. Alguna vez espero tener tiempo suficiente para encontrar uno líquido tal y como usan ellas, aunque no sea el auténtico. 

Al menos esta vez no eran las horribles ceras blancas que usan los niños para disfrazarse. Camden, la tienda de ropa gótica, heavy y alternativa de la calle Tallers, venden maquillaje para góticos, así que me pude hacer con un pote de maquillaje blanco en polvos sueltos.
No es lo ideal, pero no da un resultado horrible del todo.

Es cuestión de tener mucha paciencia e ir poniendo capa y capas, aplicar y volver a aplicar hasta conseguir que el rostro se vea uniformemente blanco.

Probé incluso diluyendo parte de los polvos en agua pero tampoco mejoro la cobertura.

Una vez ya tuve la base puesta, pasé aplicar el carmín en los ojos. Easy pea! Barra de labios rojo, colorete compacto rosa intenso y un bastoncillo para limpiar los oídos.



Se va aplicando de la mitad del párpado hasta el extremo exterior, tanto en el párpado superior como en el inferior.

Lo rematé con un puntito algo más separado justo en el extremo. La señora maravillosa del vídeo que seguí lo hacía así que yo igual.

Bueno, no igual pero si lo más parecido que pude con mis limitados utensilios, materiales y talento.

Después del carmín a modo de sombra de ojos, con un eye-liner negro normal y me hice la ralla en los párpado superiores.

 De dentro hacia fuera y ligeramente más gruesa e inclinada en el exterior. No teniendo los ojos como las japonesas esta es la mejor forma de tratar de imitar uno ojos rasgados como los suyos.
Lo malo es que siempre he sido terrible con el eye-liner; me tiembla la mano y no consigo que queda una línea uniforme.

Con esto hecho, el último paso para los ojos es perfilar las cejas. Usé lápiz marrón tal y como se ve en el vídeo, quizás porque da una imagen más suavizada.

Para acabar, los labios. Perfilador rojo y pinta labios rojo.Nada especial, simplemente intentar darle un poquito de forma almendrada.

Lo mejor de todo son los vídeos. Hay uno de una señora maravillosa, una Geisha de Kyoto que sin hablar ni nada muestra como maquillarse.



Y el otro que usé fue el de "cómo atar el obi" de manera que quedara bien, un tipo Fukuro Obi, usando la Escuela Sodo de Estilos de Kimono. 


El resultado es este. Quizás con el kimono planchado hubiera quedado mejor, pero francamente, bastante trabajo ya tiene todo el proceso como para añadir otro paso más.



Lo cierto es que una queda tan satisfechas cuando se ve a sí misma así que te planteas "¿y yo por qué no voy así todos los días, con lo mona que estoy?"

Dicen que para estar bellas hay que sufrir, lo que nunca nadie ha comentado es que también se requiere mucho tiempo libre.